
Mi nombre es Dareiny Serrano Estopiñán.
Desde que llegué a España me acuerdo de todo, todo, todo, hasta del más mínimo detalle de lo que pasé en este país. Fueron momentos de muchísima angustia, muchísima ansiedad y muchísima desesperación.

Gracias a Dios, al llegar pude establecer contacto con el Padre Bladimir y con Cobijo. Tuve que acudir a Bladimir desesperada, literalmente desesperada.
Hoy siento que contar lo que viví es, a mi modo, una forma de gratitud y también de desahogo. Quisiera que mi testimonio pudiera contribuir a llevar esperanza a muchísimos cubanos que vengan a España y que puedan encontrarse en situaciones como la que yo viví.
Quiero que mi historia pueda ser también un aliento para ellos y una manera de expresar mi gratitud a Cobijo, por todo lo que hizo y por la ayuda que brinda a tantas personas.
Si mi testimonio puede ayudar a alguien que esté pasando por una situación difícil, a encontrar un poco de esperanza y a saber que puede acudir a alguien, entonces habrá valido la pena contarlo.
Por eso, quiero agradecer a Cobijo por haber estado ahí en uno de los momentos en los que más lo necesitaba.



