Una semana para crecer, compartir y descubrir que los pequeños gestos pueden transformar vidas. Así ha concluido el III Campamento de Verano de Cobijo Cubano, una edición que ha reunido a decenas de niños y jóvenes en torno a la convivencia, la educación en valores y el compromiso con los demás.

Una semana para crecer en valores
Durante cinco días, los participantes han vivido un programa diseñado para fortalecer su autoestima y desarrollar valores que les acompañarán en su día a día. La confianza y la valentía, la perseverancia, la fortaleza y la resiliencia, así como el servicio, la misión y el compromiso, han sido los ejes de unas jornadas repletas de juegos, dinámicas, actividades al aire libre y momentos de reflexión.
Cada jornada ha dejado una enseñanza para los niños y jóvenes, invitándolos a confiar en sí mismos, afrontar los desafíos con valentía, aprender de los errores y descubrir que sus talentos pueden ponerse al servicio de los demás.

Aprender también es cuidar la casa común
Uno de los momentos más especiales del campamento fue la jornada de educación ambiental organizada junto a Bureau Veritas, en la que 13 voluntarios de la compañía acompañaron a los niños en una actividad de plogging por el Parque de Andalucía.
Gracias al esfuerzo de todos los participantes se recogieron y reciclaron 67 kilogramos de residuos, una experiencia que combinó diversión, trabajo en equipo y compromiso con el cuidado del medio ambiente.

Un campamento que une a familias y culturas
La clausura reunió a las familias para compartir todo lo vivido durante la semana. Fue un momento de celebración en el que pudieron comprobar cómo los niños regresaban a casa con nuevos amigos, grandes recuerdos y valores que seguirán acompañándolos más allá del campamento.
La convivencia entre niños cubanos, españoles y de otras nacionalidades volvió a convertirse en una de las señas de identidad de esta iniciativa, favoreciendo una integración natural basada en el respeto, la amistad y la solidaridad.
“Nos quedamos con esperanza, alegría y responsabilidad”
El padre Bladimir Navarro, hizo un balance muy positivo de esta tercera edición.
“Ha terminado el campamento de verano 2026 y ha sido una pasada. Me deja un buen sabor de boca y la certeza de que tenemos que seguir trabajando por los pobres, por los inmigrantes y por los niños. Hemos visto convivir a niños cubanos, españoles y de muchos otros países, y esa integración es algo realmente bonito.”
El sacerdote también quiso poner en valor la entrega del equipo de voluntariado.

“Hemos contado con 35 monitores de lujo. Jóvenes de la parroquia y de Cobijo que nos han regalado estos días su compromiso y su responsabilidad. Solo puedo darles las gracias por todo lo que han hecho.”
Para concluir, resumió esta edición en tres palabras: esperanza, alegría y responsabilidad, y lanzó un mensaje de futuro:
“Es el tercer campamento que hacemos en Cobijo y vamos a por más. Muchas gracias a todos los que han colaborado. El año que viene contamos con vosotros.”

Un proyecto que es posible gracias al compromiso de muchos
Desde Cobijo Cubano queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a los 35 monitores y voluntarios, a las familias que han confiado una vez más en este proyecto y a todas las personas y entidades que han contribuido a hacerlo posible.
Nuestro agradecimiento especial al Ayuntamiento de Alcobendas, por su apoyo continuado a esta iniciativa; a FABRE, por su colaboración; a la Parroquia Santa María de la Esperanza, por caminar junto a nosotros un año más; y a Bureau Veritas, cuyos voluntarios hicieron posible una jornada de educación ambiental que dejó una valiosa enseñanza a todos los participantes.

El campamento termina, pero la ilusión, los aprendizajes y los vínculos creados durante estos días permanecerán. En Cobijo Cubano seguimos convencidos de que educar en valores, acompañar a las familias y construir comunidad es la mejor manera de sembrar esperanza.
El campamento de verano de Cobijo recibe subvención del Ayuntamiento de Alcobendas


